miércoles, marzo 12, 2008

Cartas 153

Hay un par de asuntos en los que tenemos que ponernos de acuerdo. Uno es el de los Grados de Iniciación Real, el otro es su complemento: La Jerarquía.

Un Grado de Iniciación es un Grado de Conciencia. ¿Se puede medir el Grado de Conciencia o de inconsciencia? Sí. ¿Cómo? Por la capacidad de aceptar la Vida y la Muerte tal como son y con felicidad.

La Sagrada Tradición Iniciática Real no es para mártires, para renegados o para inquisidores. Es para gente dispuesta a pagar el precio de su felicidad. ¿Por qué? Porque la Vida es un proceso planteado con altísima Sabiduría que debe de ser apreciado en su justo valor y eso requiere de un esfuerzo metódico y bien dirigido, es decir, que requiere de disciplina libremente consentida, disciplina consciente, lo mismo que cualquier profesión legítimamente autorizada. De paso, hay que decir que hay Seres Humanos que nacen en forma natural con una vocación y una Conciencia apropiada para ejercer alguna Profesión o Arte, y que a partir de esa predisposición son capaces de mejorarla y se les considera Genios, como en el caso del MSMA y del MSHM con respecto a la Iniciación.

La Jerarquía Iniciática, en esta Nueva Era, en este Nuevo Ciclo de desarrollo humano llamado de Acuarius – dicho sea con perdón de los que saben que saben – comienza en el Grado de Gag Pa, porque el Grado de Getuls en pocos años más, va ser común a todos los Seres Humanos y no constituirá ninguna Jerarquía Iniciática. Entonces, aparte de la aceptación de la realidad tal como es y del deseo de colaborar para que sea mejor ¿en qué se puede apreciar un Grado Iniciático de Gag Pa? La respuesta obvia es: en todo. Bien, y específicamente ¿en qué? En lo más elemental para comenzar, en su salud y en el control de sus energías. Un individuo enfermo, o con limitaciones congénitas, no puede tener Jerarquía por encima del nivel medio de los demás. Le falta realizar algo en el plano humano. Lo que sigue es el sentido de equidad. Cualquier extremismo es insano en la realidad, sea física, moral, mental o espiritual. Además, hay que considerar que el sentido de equidad debe de ser dinámico y evolutivo, no neutro o pasivo, y debe de confirmarse con las relaciones, familiares, sociales y fraternales de cualquier Candidato a la Jerarquía menor o mayor.

Un Gag Pa tiene su centro de gravedad – según los Yoghis – en su segundo Chakra, el de la Adrenalina, para decirlo en sentido menos Oriental. Y para decirlo en el sentido sentencioso de los campesinos mexicanos: Ni tanto que queme al Santo ni tanto que no lo alumbre. Hay que hacerse presente con actos y vivencias, no sólo con alabanzas o regalos. De antemano se sabe que actuar con equidad no es fácil, teniendo tan a flor de piel el Instinto de Conservación Animal y las pasiones humanas – lo que quiero, lo quiero, y lo tendré al precio que sea – naturalmente, y a veces hipócritamente, disfrazadas o justificadas con los conceptos de dignidad, honor, estética y demás. Aparte de estas consideraciones básicas, un Gag Pa debe de canalizar su Instinto de Conservación Animal y sus energías en forma creativa en forma de Servicio Impersonal en un radio de acción que abarque a sus parientes, su barrio, su provincia y su país.

La Jerarquía de un Gelong tiene las mismas bases que las del Getuls y el Gag Pa, además, características propias, como son las de servir como ejemplo viviente de las virtudes indispensables para constituirse en guardián de la Tradición Sagrada de los Iniciados Reales, que incluye el valor físico, moral y espiritual para conseguir el despego, sin desprecio, de las posesiones, materiales, afectivas, utilitarias, salvadoras y trascendentales para después de la Muerte. Las actividades de un Gelong deben de extenderse a otros países y continentes.

La Conciencia de un Instructor o Gurú – como se le llama en el Oriente – se comprueba en su capacidad de Ser y de hacer lo que es correcto hacer, viajando a los lugares donde lo inviten para dar respuestas a las inquietudes de quienes lo necesiten, sin hacer proselitismo en su favor o presiones por medio de augurios terroríficos; sin pedir nada, sin dinero y sin tocarlo siquiera con sus manos – o cualquier otra parte de su cuerpo, – sin mantener relaciones sexuales, durante todo el tiempo que sea necesario a juicio de su Guía o Maestro.

El Sat Chellah es un Discípulo elevado que sigue siendo Discípulo y no Maestro. Cuando se da el caso de que su Guía o Maestro desaparece, el Maestro o Discípulo que le siga en grado, dentro de su misma Línea de Iniciación es a quien debe de pedir instrucciones cuando lo considere necesario, o recibirlas, sin objeciones, cuando éste se las dé. En el Caso de que no exista un Discípulo o Maestro Superior en su Línea recurrirá y obedecerá a las indicaciones del Muy Honorable Cuerpo Colegiado de la Jerarquía Iniciática de su Línea.

La Línea la establece un Primer Maestro de Ciclo llamado Avatar y la siguen sus Discípulos y los Discípulos de sus Discípulos. Por cuestión de Orden, todos, los Maestros y los Discípulos quedan supeditados a las disposiciones de un Muy Honorable Cuerpo Colegiado constituido por todos los Jerarcas de la Línea, con su propio rango regulado por las disposiciones del Colegio. El propio Cuerpo Colegiado puede elegir, de entre los Discípulos y los Maestros, un Superior de la Orden si lo considera conveniente y durante el tiempo que lo considere necesario.

Esa es la Jerarquía Iniciática en su aspecto funcional. En cuanto a lo Sagrado o Secreto se encuentra gradualmente en la asistencia permitida por la Jerarquía a las Cámaras Secretas de Grado. Todos los Grados deberán tener el aval final del Superior de la Orden, sin que sea él quien los proponga.

Sat Arhat José Marcelli Noli
www.redgfu.net/jmn

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1 comentario:

Dahlsson dijo...

Interesante la exposición sobre los grados de Iniciación.
Dice:"Quien viendo la naturaleza ignora a Dios; es un necio. Palabra de Dios.
Los católicos no se en que grado andamos. Vemos la naturaleza y sus fuerzas y entendemos que Dios está presente hasta en el mal humor.