jueves, marzo 17, 2005

Cartas, Puentes y Notas 59

Cartas, Puentes y Notas

Sólo he hecho una profecía. El día 31 de diciembre de 1999, en la tarde, se me acercó un joven campesino en el Ashram de la RedGFU en Córdoba, Argentina, y me preguntó con voz profunda:

■ Hoy se va a acabar el mundo ¿verdad, maestro?
■ No – le contesté con firmeza
■ Lo ha dicho un hombre muy sabio, que es mi dirigente espiritual
■ Dile a ese sabio que yo digo que no se va a acabar, pero que si acaba estoy dispuesto a pedirle una disculpa pública.

Hoy me atrevo a hacer una otra profecía: La Gran Fraternidad Universal no se va a acabar, aunque nos acabemos todos los fundamentalistas y a los estradistas. Así que es mejor que nos pongamos a trabajar sin desgastarnos defendiendo al SMA o al SHM. Se necesitan hechos. Alguna vez dijo el SMA: No me extraña que la gente piense que su Maestre es un idioto (sic) oyendo lo que ustedes dicen. El SHM decía a menudo: Este es el material humano que Dios me ha dado para hacer mi trabajo ¡ni modo! con esta gente lo tendré que hacer.

Pongámonos a trabajar para que nos funcione mejor la conciencia. El Tercer Sello del Libro del León de la Tribu Judá dice: Dios es el conjunto de Leyes a través de las cuales existe todo lo que vemos y palpamos.

Analicemos. Dios ES. No tiene principio ni fin. Es eterno. Es el Ser Supremo. Podemos darle el mejor nombre que podamos y sigue siendo el mismo. La mejor forma de pensarlo es como tres personas distintas y un sólo Dios Verdadero. Como Triunidad; Trimurti; Ta´i – Yin – Yang; Ipalmenovani – Omecíhuatl – Ometecuhtli, Etc., ¿porqué? porque es Uno y para compararse, contrastarse y hacer conciencia de sí mismo necesita hacerse dos sin dejar de Ser Uno. Total, tres. Podemos pensar así porque así somos nosotros: tres Seres distintos y un solo Ser verdadero. El Ser, en el Ser Hombre y el Ser Mujer. Todos nuestros mitos dicen eso con otras palabras. Entonces ¿qué pasa con Dios y con sus intérpretes, que somos nosotros? Simplemente que las dos partes del Ser tratan de volver a ser un solo Ser y se atraen, se polarizan, y generan la Realidad, la dinámica de la diversidad, sin dejar de ser esencialmente unidad. De esta dinámica en polaridad, surgen los ajustes y los desajustes, las experiencias, y con ellas el Alma, el conjunto de experiencias que nos dan características individuales y conciencia. Y también, algo muy importante, las constantes universales que entendemos como Leyes Universales. Esto no se da solamente en el plano Humano, sino también el los planos minerales, vegetales y angélicos – simplificando para no ahogar nuestra conciencia con detalles por ahora.

Yo acostumbro recomendar a quienes me oyen o leen – ¡obrigado! – que tengan cuidado con quienes complican demasiado las cosas, pero que tengan todavía más cuidado con los que las simplificamos. Pues bien, no me crean, pero analicen, intuyan, sientan, y se darán cuenta que el SHM tenía razón cuando decía: La Verdad es tan sencilla que si yo se las dijera no me creerían. Yo pienso que eso es cierto, pero agrego que la ignorancia es muy complicada. Lo digo porque soy complicado.

El caso es que no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios, pero para mover una hoja Dios usa un conjunto de Leyes que expresan Su Voluntad.

Ese conjunto de Leyes actúa por acción y reacción en la Realidad, en la relatividad del Espacio y del Tiempo, y sus resultados son cada vez más precisos por las experiencias acumuladas. A estas alturas de mi razonamiento, intuido y sentido por mi conciencia, con base en las premisas de los Sellos del León de la Tribu de Judá, tengo que señalar una reflexión: El destino no está hecho de antemano, lo estamos haciendo en el momento que lo vivimos. De no ser así, los Seres de todos tipos, como reflejos del Único Ser posible, el Ser Supremo, no tendríamos ninguna dignidad ni responsabilidad. Y bien sabemos quienes lo intentamos, que la Tradición de los Iniciados Reales comienza por aprender a asumir la responsabilidad sobre la Vida que, en conjunto, genera nuestra vida, y sobre la vida de todas las vidas que manifiestan la Vida Divina. Un irresponsable no tiene derecho a declararse iniciado en lo Sagrado, en el Ser. Y en la práctica y el momento histórico y cósmico que estamos viviendo ¿qué?

La Gran Fraternidad Universal es un intento de traer a la familia humana a un entendimiento sin prejuicios, para compartir experiencias y enriquecer el Alma y mejorar la conciencia particular sin que nadie disminuya o se desgaste queriendo hacer a los demás iguales a él. La ORDEN es otro intento de dominar el caos de la diversidad para alcanzar la realización de la Unidad bajo la guía de los más adelantados y responsables, sin sueños acomodaticios, estados alterados de conciencia, o sentimentalismos morbosos.

Sat Arhat José Marcelli
www.redgfu.net/jmn

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